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YO CANTARÉ DE AMOR TAN DULCEMENTE
Yo cantaré de amor tan dulcemente
el rato que me hurtare a sus dolores,
que el pecho que jamás sintió de amores,
empiece a confesar que amores siente.
Verá como no hay dicha permanente
debajo de los cielos superiores,
y que las dichas altas o menores
imitan en el suelo su corriente.
Verá que ni en amar alguno alcanza
firmeza (aunque la tenga en el tormento
de idolatrar un mármol con belleza).
Porque si todo amor es esperanza,
y la esperanza es vínculo del viento,
¿quién puede amar seguro en su firmeza?
¿QUÉ SON LOS CELOS?
¿Qué son los celos? El mayor tormento; áspid que del veneno se alimenta, con que a otros mata; infierno que atormenta la memoria, el discurso, el pensamiento.
Quimeras admitir, abrazar viento, hacerse de la parte de su afrenta; curar el mal con lo que más se aumenta, negarse en la experiencia al escarmiento.
De la menor sospecha que le llama, el crédito fiar, que el juicio altera; relámpago sin luz, fuego sin llama.
Si esto los celos son, con ser quimera, ¿qué será un desengaño? ¡Ay de quien ama! ¡Ay de aquella otra vez que aquí le espera!
Colección “Gaviotas de azogue” / 14, Septiembre de 2007, Madrid, España.
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